Blog del Club de Yoga Tradicional de la Universidad Central de Venezuela

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¿Sabes qué es el Dharana, Dhyana y Samadhi?

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Instructor Francisco Ramírez ____________________________________________
Sep. 2014

En los primeros  libros del Yoga donde se dan las bases de este,  se define la Disciplina así: “Yogashchittavrittinirodhah” , que quiere decir, Yoga es  la supresión de los procesos de la mente. Así, podemos ver que el objetivo último del Yoga se encuentra en niveles sutiles, como lo es el nivel Mental- espiritual. Porque es en la Mente donde construimos la Realidad, el Mundo, por lo menos mientras estemos en el plano terrestre.

Habiendo comenzado el trabajo en el nivel denso, material, la disciplina nos prepara gradualmente para llegar al trabajo mental y purificar allí, donde se mueve el Yo y sus condicionamientos, prejuicios, donde está la memoria, la imaginación y todas las relaciones que se tejen en torno a éstos estados.

Dharana, Concentración, Dhyana, Meditación, Samadhi, Liberación-Unión, son estados mentales que no están separados, el uno lleva al otro, y se diferencian en grados para efectos de enseñanza- aprendizaje.

Dharana. La concentración es llevar a la mente de un estado de dispersión, inatención, a un estado donde la mente esté enfocada hacia un solo objeto, un solo punto, como lo es cuando realizamos una asana, donde nuestra atención está en la postura, si la atención se mantiene allí en la asana, entonces durante esos momentos, llena nuestra Consciencia, y los pensamientos tienden a espaciarse, aquietarse, lo cual nos lleva al otro estado, Dhyana, Meditación. “Nuestra percepción consciente se ve interrumpida por ondas del pensamiento debido a que realizamos el asana de forma compartimentada. Si la realizamos en conjunto, con las células, los nervios, la inteligencia, la consciencia y hasta el sí mismo, quizá entonces experimentemos el asana de modo diferente” B.K.S Iyengar (1)

Shhh! aquieta tu mente…

Las Aguas de un río o del mar al agitarse se vuelven turbias, pero al estar tranquilas se vuelven transparentes, cristalinas, así también es la Mente.

La Meditación en las Filosofías Orientales como el Yoga y el Budismo consiste en observar y estar atentos de las impresiones, imágenes, pensamientos, etc, que hay en la Mente. De esta forma veremos como una especie de película, donde la pantalla donde se proyecta es la Mente y las imágenes en sucesión de la película es su contenido.

Mientras vemos la película podemos identificarnos, sentir y creer todo lo que sucede en la obra audiovisual, cuando termina la película la “Pantalla” queda en blanco. Esa pantalla en blanco, esa Mente base, está abierta a todas las posibilidades, sin embargo, solemos condicionarla a través de la identificación con objetos y situaciones del universo tangible, físico a nuestros sentidos.

Darnos cuenta que más allá del flujo de pensamientos e impresiones hay una mente base, una mente pura, incondicionada, es un acto de liberación que nos hace percibir de una manera no limitada. No es algo que esté afuera, es una experiencia que se puede vivir de instante en instante.

La búsqueda última del Yoga es la superación de la dualidad, el creer que hay un Sujeto y un Objeto diferentes, separados. Y una Mente meditativa puede percibir por instantes que el velo de la dualidad se desvanece.

Así pues, la Atención de lo que acontece en nuestra Mente, sin emitir juicio alguno, sin resistir o censurar las impresiones y pensamientos que surjan nos abre la puerta a un estado de percepción sin el Yo, sin el acumulado de condicionamientos, prejuicios y Memoria. Un estado así, debe vivirse, experimentarse, está fuera del lenguaje y el pensamiento.

En búsqueda del Samadhi

El Samadhi, el Nirvana, la Iluminación, es la continuación del estado meditativo, el velo de la ilusión cae y entonces hay una percepción directa, sin mediación intelectual, se entra en el estado de Unión con la totalidad, con el Universo. No hay separación, ni conflicto alguno en el mundo interno.

Osho, dice: “La Iluminación no es otra cosa que despertar. Para la persona iluminada todas nuestras vidas son sólo sueños. Puede que sean sueños buenos, puede que sean sueños malos; puede que sean pesadillas, puede que sean sueños hermosos y bellos, pero siguen siendo sueños”

La búsqueda del Samadhi, Liberación, o Iluminación, no son exclusivas del Yoga, Buda al iluminarse pudo captar las cuatro verdades nobles: 1- el sufrimiento, 2- la producción del sufrimiento, 3- la cesación del sufrimiento, 4- el sendero que conduce a la cesación del sufrimiento (Dukka, Samudaya, Nirodha, Magga).

Desarrollando la Doctrina donde expone el Sendero Octuple, ésta se enfoca en la enseñanza y práctica de la virtud o instrucción moral, “Sila”, de la Meditación o concentración mental, “Samadhi”, y de la sabiduría, “Pañña”.   Así, tenemos:

  • Sabiduría “Pañña”, 1- Entendimiento Recto, 2-Pensamiento Recto.
  • Virtud “Sila”, 3- Palabra Recta, 4- Acción Recta, 5- Medios de Vida Rectos.
  • Concentración “Samadhi”, 6- Esfuerzo Recto, 7- Atención Recta, …………   8-Concentración Recta.

El pensamiento y las filosofías orientales tienen una amplia historia en cuanto a las búsquedas espirituales liberadoras, de allí que hayan elementos comunes a esa necesidad de encontrarse con aquello, de superar ese estado de separación y división◘

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Referencias:

  1. B.K.S. Iyengar  (2000). “El Árbol del Yoga”. Barcelona: Editorial Kairos.
  2. OSHO (2007). “Autobiografía de un místico espiritualmente incorrecto”. México: Editorial Planeta.
  3. Piyadassi Thera (1992). “El Antiguo Sendero del Buda”. Barcelona: Ediciones CEDEL.

Aproximación al Método Iyengar

Por Instructor Francisco Ramírez ____________________________

El Arbol del YogaEl Maestro Iyengar sobresale a nivel mundial por su práctica y forma de enseñar la disciplina del Yoga. Al leer algunos de sus libros podemos encontrar esa realización de un hombre que ha asumido el Yoga de forma total siguiendo los principios enunciados en los Yoga Sutras de Patanjali.

En los primeros días de Noviembre tres Instructores y un Monitor tuvimos la posibilidad de practicar de forma intensiva durante 2 días y medio,  bajo la dirección de una de las discípulas del Maestro, Shantal Gómez.  Allí pudimos experimentar dicho método basado en una toma de consciencia de las partes del cuerpo que intervienen en la asana, utilizando algunas ayudas: tacos, correas, cobijas, sillas, paredes.

La utilización de dichas ayudas no es tanto para que las posturas sean cómodas, fáciles, sino más bien para intensificar el trabajo en las partes del cuerpo (huesos, articulaciones, músculos) que intervienen y dan soporte a las posturas, de esta forma perfeccionamos las asanas, preparándonos para hacer una postura estable sin las ayudas.  No quiere decir esto que es el mejor método, o que nosotros en la Universidad lo hacemos mal, todo lo contrario, estamos en la dirección correcta siempre y cuando hagamos la clase pensando en los alumnos y no en nosotros mismos.

El método creado por el Maestro busca que mente y cuerpo estén en las posturas de forma activa. “Al reflexionar sobre qué parte del cuerpo está trabajando, qué parte de la mente está trabajando y qué parte del cuerpo no ha sido penetrada por la mente, hacemos que la mente cobre la misma extensión del cuerpo. Así como el cuerpo se contrae o se extiende, también la inteligencia se contrae o se extiende para llegar a cada parte del cuerpo. A eso se denomina reposar; eso es sensibilidad. Cuando dicha sensibilidad se halla por igual en contacto con el cuerpo, la mente y el alma, nos hallamos en un estado de contemplación o meditación que se denomina asana. Las dualidades entre cuerpo, y mente y alma, son vencidas o destruidas.” (1)

Por ejemplo, en la postura de Tadasana, se busca que el trabajo sea desde pies a cabeza, a pesar que a simple vista sea una postura de pie con la columna derecha. El trabajo comienza en los pies donde debe estar el peso del cuerpo totalmente equilibrado desde los dedos gordos, pasando por bordes externos hasta los talones, luego pasamos a nivel de rodillas activando las rótulas éstas a su vez activan muslos ayudándonos a crecer un poco más, seguimos a nivel de caderas y pelvis, ésta proyectada hacia adelante, desde allí alargar cada vértebra de la columna hasta llegar a nivel de hombros que deben estar hacia atrás haciendo que la espalda se enderece y la cabeza se mantiene en línea horizontal. Los glúteos también los activamos los cuales no deben estar contraídos sino hacia afuera, hacia los lados, liberando aún más la zona lumbar permitiéndonos crecer verticalmente, por supuesto los brazos activos estirados a cada lado con los dedos de las manos estirados.

Una Tadasana activa nos da el soporte, la flexibilidad y el tono muscular para iniciar la sesión de asanas, de manera que al hacer ardha vriksasana el peso ya estará balanceado facilitando la estabilidad en la postura. Vemos que el Maestro Iyengar al hablar de ejecución de asanas trata de ir más allá de la superficie externa.

“La estructura del asana no puede cambiar, ya que cada asana es un arte en sí misma. Se ha de estudiar cada asana aritmética y geométricamente , a fin de que la verdadera forma del asana sea revelada y expresada en su presentación. La distribución del peso del cuerpo debería ser uniforme en los músculos, huesos, mente e inteligencia. La resistencia y el movimiento han de estar en concordancia. Aunque  el practicante sea un sujeto y el asana un objeto, el asana debería volverse el sujeto y el practicante el objeto, de modo que, antes o después, el practicante, el instrumento (cuerpo) y el asana se vuelvan uno.” (2)

Otra postura entre muchas otras, Adho Mukha Svanasana, en la posición del perro es necesario también que las rótulas estén  activas, de manera que el estiramiento de talones hacia el piso sea con las piernas rectas, los brazos estirados apoyados en las manos empujan el cuerpo hacia atrás, la espalda tiende a curvarse, por lo que hay que tratar de mover la musculatura a nivel de brazos (bíceps y tríceps) hacia atrás, de manera que los omoplatos tomen mejor posición y permitan que la espalda se aplane.

En general el método Iyengar  trata de trabajar en las partes que dan sostén al cuerpo: pies, piernas, pelvis, abdomen, sacro, columna vertebral, hombros, brazos, cabeza, de manera que esas partes activen sus funciones en relación a la totalidad del cuerpo.

Para el Maestro una de las posturas de mayor grado de dificultad, no es precisamente, la parada sobre la cabeza, sobre las manos, el escorpión, etc. El se refiere a la Savasana como, la de mayor dificultad, porque la mente, en este caso, a diferencia con otras posturas no tiene ninguna demanda de atención, está libre para hacer lo que ella quiera. Entonces seremos capaces en Savasana de aquietar el “Yo”, de cesar el movimiento del pasado al futuro, de dejar de perseguir las cosas externas. La astucia de la mente es tal que siempre pide una distracción para adormecerse, pero en el Yoga es la Atención lo que se intensifica despertando la Inteligencia cuerpo-mente.

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Fuente: (1) y (2) BKS Iyengar (1988). El Árbol del Yoga: Las Ramas. Barcelona: Editorial Kairós. pág. 77.