Blog del Club de Yoga Tradicional de la Universidad Central de Venezuela

Entradas etiquetadas como ‘Autocuración’

¡Háblale a tus Células! #meditación #yoga

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Ejercicio de meditación para activar la regeneración celular mediante la puesta en práctica de un diálogo entre tu conciencia y todas la células inteligentes de tu cuerpo a fin de obtener beneficios extraordinarios, de lograr el equilibrio perfecto y hacer que las células atiendan la coordinación que le suministra la conciencia, podrás prolongar la vida en tiempo y espacio inimaginable…

¿El ADN puede ser reprogramado por palabras y frecuencias determinadas?

Los científicos Rusos demuestran que el ADN puede ser reprogramado por palabras y frecuencias determinadas. Sólo el 10% de nuestro ADN está siendo usado para la construcción de las proteínas. Es este subconjunto de ADN que es de interés para los investigadores occidentales ortodoxos de la vieja escuela, pero actualmente se están examinando y clasificando de nuevo todas las tesis.

El otro 90% es considerado “ADN basura”; según los científicos ortodoxos. Sin embargo, hace unos años emergió nuevas fórmulas de investigación del ADN y científicos  rusos, especializados en biofísica y en biología molecular, ya han señalado que el 97% de nuestro ADN tiene un propósito más alto y no es ‘basura’.

El “ADN” humano es un “INTERNET BIOLÓGICO” muy superior al artificial.

La investigación científica rusa (biofísico ruso y biólogo molecular Pjotr Garjajev y sus colegas científicos, implicados en las investigaciones) exponen cómo, directa o indirectamente, fenómenos como:

  • La clarividencia.
  • La intuición.
  • Actos espontáneos y remotos de sanación.
  • Auto sanación.
  • Técnicas de afirmación.
  • Luz / auras alrededor de personas.
  • Luz cuántica de sanación.
  • Maestros espirituales.
  • La influencia de la mente en los patrones climáticos y mucho más.

Son evidenciados para un nuevo tipo de estudio de la medicina en la cual el ADN puede ser influenciado y reprogramado por palabras y frecuencias sin cortar y reemplazar los genes individuales.

Sus investigaciones en 6 puntos principales:

  1. Utilizaron yse unieron dos ramas científicas, aparentemente distanciadas, que son la lingüistas y la genética, en una sola empresa, en unión para explorar ese 90% de “ADN basura”.
  2. Sus resultados, hallazgos y conclusiones:
  •   Nuestro ADN no sólo es responsable de la construcción de nuestro cuerpo sino que también sirve como almacenamiento de datos y en la comunicación.
  • Los lingüistas rusos descubrieron que el código genético, especialmente en el aparentemente inútil 90%, sigue las mismas reglas que todos nuestros lenguajes humanos.
  •  Con este fin ellos compararonlas reglas de la sintaxis (la manera en que las palabras se unen para formar frases y oraciones), la semántica(el estudio del significado en las formas del lenguaje) y las reglas básicas de la gramática.
  • Encontraron, que los alcalinos de nuestro ADNsiguen una gramática regular y sí tienen reglas fijas al igual que nuestros lenguajes. Así idiomas humanos no aparecieron por coincidencia sino que son un reflejo de nuestro ADN inherente.
  • Exploraron el comportamiento vibratorio del ADN. Descubriendo que los Cromosomas vivos funcionan como computadoras solitónico / holográficas usando la radiación láser endógena del ADN, es decir, que se las arreglaron, para modular un patrón de frecuencia determinada en un rayo láser y con él afectar la frecuencia del ADN y su información genética.
  • Que la estructura básica de los pares alcalinos del ADN y de la lengua son de la misma estructura.
  1. ¿Cómo hacerlo? simplemente usando palabras y oraciones(porque dan un tipo de frecuencia vibratoria, igual que los mantras o la entonación del lenguaje).
  2. La sustancia del ADN,en tejido vivo y no in vitro, siempre reaccionará a vibración de la frecuencia del leguaje, administrada mediante los rayos láser (luz modulada) e incluso con ondas de radio, si se utilizan las frecuencias adecuadas  y determinadas para cada sustancia que se quiera reprogramar.
  3. Científicamente explica el por qué: las afirmacionesoraciones, palabras.
  • El entrenamiento autógeno –meditación-. El entrenamiento autógeno es una técnica psicoterapéutica basada en la concentración pasiva en sensaciones físicas. Está más próximo a las técnicas de meditación que a las de sugestión o a la hipnosis
  • La hipnosis y similares.

Pueden tener esos fuertes efectos en los seres humanos y sus cuerpos; ya que es totalmente normal y natural para nuestro ADN reaccionar al lenguaje.

Diferencias en la investigación entre los científicos ortodoxos occidentales y las nuevas técnicas y formulación de investigación Rusa.

Los rusos trabajaron en dispositivos que pueden influir en el metabolismo celular a través de frecuencias de radio y luz modulada adecuada y así reparar defectos genéticos.

Grupo de investigación de Garjajev tuvo éxito en probar que con este método los cromosomas dañados por los rayos X, pueden ser reparados e incluso capturaron patrones de información de un ADN en particular y lo transmitieron a otro, reprogramando así las células a otro genoma.

Este experimento apuntó al poder de la vibración de ondas o frecuencia sobre la genética, que obviamente tiene una mayor influencia en la formación de organismos que los procesos bioquímicos de secuencias alcalinas.

Explicación del Mundo Espiritual y Sanación Cuántica:

Los maestros esotéricos y espirituales han sabido en el tiempo que nuestro cuerpo es programable por el lenguaje, las palabras y el pensamiento.

La única diferencia es que ahora está siendo científicamente demostrado, explicado y probado.

La persona individual debe trabajar en los procesos internos y la madurez a fin de establecer una comunicación consciente con el ADN.

La relación con la conciencia del individuo, es el grado de vibración de frecuencia y la capacidad de conexión con el ADN a través de la Meditación.

  1.  Los científicos rusos también descubrieron que nuestro ADN puede causar patrones inquietantes en el vacío, produciendo así agujeros de gusano magnetizados.

Los agujeros de gusano son los equivalentes microscópicos de los llamados puentes Einstein-Rosen en la vecindad de los agujeros negros.

Estas son conexiones de túnel entre áreas completamente diferentes en el universo a través del cual la información puede ser transmitida fuera del espacio y el tiempo.

En el ADN, se atraen estos bits de información y los coloca en nuestra conciencia.  Este proceso de  super comunicación, es más eficaz en un estado de relajación. Dicha super comunicación del ADN, se experimenta entonces como inspiración o intuición.

El estrés, las preocupaciones o un intelecto hiperactivo  puede impedir esta super comunicación del ADN,  y entonces la información será totalmente distorsionada e inútil.

CONCLUSIONES:

Nuestro ADN tiene la capacidad de alimentar sus propios datos a través del espacio y tiempo, en la que puede acceder a los datos de la red de conciencias y puede establecer contacto con otros.  Así se pueden explicar los fenómenos de La curación personal o remota, la telepatía o percepción remota, etc. 

¿Qué es la Supercomunicación o superconductividad del ADN?  

Los nuevos científicos concluyen que si los humanos con plena individualidad recobraran la conciencia de grupo, tendrían un poder como un dios para crear, modificar y dar forma a las cosas en la Tierra, y así la humanidad se está moviendo colectivamente hacia una conciencia de grupo como de la nueva especie.Al mismo tiempo, más y más niños clarividentes nacen (niños índigos). Algo en esos niños está esforzándose cada vez más hacia la conciencia de grupo del nuevo tipo, y ya no será suprimida. Por regla general, el clima, por ejemplo, es bastante difícil de influenciar por un solo individuo. Pero puede ser influenciado por una conciencia de grupo (nada nuevo para algunas tribus que hacen en sus danzas de la lluvia).El tiempo está fuertemente influenciado por las frecuencias de resonancia de la Tierra, las llamadas frecuencias Schumann.

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¡Tu cuerpo puede autocurarse! #Yoga #Salud

“No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad”

-Gabriel García Márquez-

No tiene nada de milagroso o esotérico. Tampoco tiene que ver con creencias populares sin fundamento. En realidad, es un hecho científico que el cuerpo tiene mecanismos para curarse, sin la intervención de medicamentos.

No se trata de un descubrimiento tan novedoso como pudiera suponerse. El propioHipócrates, considerado padre de la medicina, ideó varios tratamientos terapéuticos que partían del principio de que el cuerpo dispone de las armas necesarias para autocurarse. Según sus postulados, el médico solo debe facilitar esos procesos, pero no intervenir directamente en ellos.

Actualmente la medicina, especialmente en el enfoque conocido como “alternativo” o “complementario”, cada vez recurre más a ese principio.

Sin embargo, el asunto no es tan simple como contraer una enfermedad y sentarse a esperar a que se cure por sí sola.

El concepto de enfermedad

La idea de que el cuerpo puede curarse a sí mismo está estrechamente ligada con el concepto de enfermedad. No todos los enfoques de la medicina la conciben de la misma manera.

La medicina alopática tradicional, por ejemplo, plantea que la enfermedad es una alteración en las funciones normales del organismo. En palabras de la Organización Mundial de la Salud: “Alteración o desviación del estado fisiológico en una o varias partes del cuerpo, por causas en general conocidas, manifestada por síntomas y unos signos característicos, y cuya evolución es más o menos previsible”

Desde ese punto de vista, la actuación del médico debe ir encaminada a restablecer el buen funcionamiento del organismo. Para ello se valen, principalmente, de la quimioterapia, o utilización de químicos con fines terapéuticos.

Los enfoques más alternativos ven el panorama de forma diferente. La enfermedad aparece allí como la expresión de un desequilibrio entre el organismo y el entorno con el que entra en contacto (esto incluye alimentación, estilo de vida y todo proceso de intercambio entre el organismo y el medio).

Por lo tanto, el propósito de la cura no es lograr que desaparezca la enfermedad como tal, sino que se restablezca el equilibrio perdido. Se parte de la idea de que las emociones juegan un papel fundamental en el proceso de curación; por lo tanto, todo tratamiento debe apuntar tanto a la mente como al cuerpo. Si la mente sana, el cuerpo también sanará.

La homeostasis

Todos los organismos vivientes están dotados de un mecanismo que les permite restablecer el equilibrio: la homeostasis. Esta propiedad hace posible que el cuerpo logre una autorregulación, de manera que la vida se afecte mínimamente como consecuencia de los cambios en el mundo exterior. Es pocas palabras, es una respuesta adaptativa.

Cada órgano debe ser capaz de contribuir al proceso homeostático para poder mantener la vida y la buena salud. Biológicamente venimos equipados para que eso suceda.

Cuando esto no ocurre, un médico tradicional buscará que el equilibrio se restablezca mediante la acción de un agente externo. Un médico alternativo tratará de que el órgano que falla recupere su capacidad para aportar en el equilibrio general.

¿Cómo nos autocuramos?

La salud y la enfermedad dependen en gran medida del estado emocional. Esto se puede explicar de manera sencilla.

Todos los órganos del cuerpo están inervados, es decir, tienen nervios. A la vez, se hallan conectados con el sistema nervioso central o, en otras palabras, son influidos en mayor o menor medida por el cerebro.

Si tienes ira, por ejemplo, se producirán una serie de efectos sobre tu organismo: aumento del ritmo cardiaco, tensión muscular, etc. Cuando el enojo se vuelve frecuente, el cambio fisiológico comenzará a afectar todos los órganos involucrados con ese sentimiento. Así que, probablemente, en algún punto puedes desarrollar una enfermedad en ellos.

Lo mismo ocurre con todas las emociones y sentimientos. No hay forma de que los experimentes solamente como algo subjetivo, sino que todos ellos cambian de una u otra manera la fisiología de tu cuerpo.

De esta manera, el cuerpo llega a enfermar por la acción de los sentimientos o emociones autodestructivas. Pero así mismo puede curarse, si se trabaja sobre esos elementos subjetivos que dan lugar a un funcionamiento inadecuado de los órganos.

En el caso de las enfermedades crónicas, resulta muy importante indagar por las fuentes emocionales del malestar. La respuesta puede estar en tu mente y no en las toneladas de medicamentos que a veces nos obligamos a tomar.

Vía: http://lamenteesmaravillosa.com

Descubre cómo activar el 100% de tu Cerebro…

Uno de los antiguos maestros escribió largo tiempo “El que comprenda la verdad de que el Universo es Mental, está muy avanzado en el sendero de la maestría”.

El mundo interior está gobernado por la mente. Cuando descubrimos este mundo encontramos la solución para cada problema, la causa para cada efecto; y desde ese mundo interior sujeto a nuestro control, todas las leyes del poder y la posesión están también bajo nuestro control.

Cada cosa que encuentres en el mundo externo ha sido creada por ti en el mundo interno.

Los invitamos a ver este video y a reflexionar sobre el poder de nuestra mente.

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Características de los Chakras #yoga

chakras

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“El sistema inmune está regulado por nuestros pensamientos”- Entrevista a Marianela Castés

El organismo realmente es una red informacional. La relevancia de esto es que si el sistema inmune es nuestro sistema de defensa, que nos protege contra microorganismos, bacterias, hongos, virus, parásitos y células tumorales, y ese sistema está íntimamente en comunicación con el sistema nervioso central (con la mente, con la psique), pues eso lo que quiere decir es que todo lo que ocurre en nuestra mente, en nuestra psiquis, va a influir directamente el sistema inmune y, por lo tanto, en la capacidad de defendernos contra microorganismos y contra células tumorales. Eso le da otra dimensión al sistema inmune.
 
                                                                                                                                                                                                                                   Castés, 2012
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¿Quién es Marianela Castés?

La fundadora de la Cátedra de Inmunología de la Escuela de Medicina Vargas y directora de la Asociación Creando Salud explica cómo la psiconeuroinmunología hace la conexión entre el sistema nervioso central (psique), el sistema endocrino (hormonas) y el sistema inmune (defensas). Dice que en los talleres que imparte “muchas personas refieren eventos estresantes que están ligados al entorno del país”

Marianela Castés estudió Química en la Universidad Central de Venezuela y luego cursó estudios en el Instituto Pasteur de Francia y en la Universidad de París VII, donde obtuvo su doctorado en Inmunología. Castés llegó a París unos años después del Mayo Francés. A su regreso de Europa, la inmunóloga comenzó a trabajar con Jacinto Convit. Le fue muy bien: desarrolló una larga y exitosa carrera en el área de la leishmaniasis.

Hasta que fue seducida por la psiconeuroinmunología. ¿Cómo decirle a Convit que cambiaría de área de estudio? “No es nada fácil dejar al doctor Convit. Armé una carpeta con toda la información que tenía sobre el tema y hablé con él.

El doctor Convit me preguntó: “¿Usted está segura de lo que está haciendo?. Y yo le respondí: Ay, doctor Convit, creo que a esta altura me he ganado el derecho de equivocarme”. A él le gustó la respuesta. Y le dijo: “Tiene mi apoyo”. El maestro le dio un espacio en el Instituto de Biomedicina para que instalara el primer laboratorio de psiconeuroinmunología del país. Hoy día, Castés, que fue la fundadora de la cátedra de Inmunología de la Escuela de Medicina Vargas, es directora de la Asociación Creando Salud.

A continuación publicamos la interesante entrevista realizada a Marianela Castés  por la periodista Gloria M. Bastidas de El Nacional el domingo 29 de Enero de 2012.

–¿Por qué una investigadora como usted, formada bajo los cánones tradicionales de la ciencia, decide incursionar en un área que para algunos podría sonar como new age?

La decisión fue producto de una experiencia personal: yo me enfermé; tuve un fibroma, que se presentó muy abruptamente, y me asusté mucho.

Terminó con una histerectomía. Cuando estaba operada en la clínica tuve la certeza -no fue una creencia: fue una certeza¬ de que ese fibroma, que un año antes no estaba allí, porque me había hecho mi control, era la consecuencia de un problema emocional que había vivido exactamente nueve meses antes. Y que lo viví con mucha rabia, con mucha tristeza. No lo manejé bien en el momento en el sentido de que no me permití contactar aquel dolor terrible que estaba sintiendo sino con más trabajo. Nunca fui tan productiva como ese año. Y nueve meses después tenía tres tumores enormes en el útero. Entonces, cuando salí de la clínica, como uno es científico, dije: “Tengo que investigar si a alguien se le ha ocurrido estudiar la conexión que existe entre un evento estresante y la aparición de una enfermedad”.

–¿Qué hizo entonces?

Me fui a la biblioteca y busqué referentes científicos: encontré artículos publicados en Science, en Lancet, en The Journal of Immunology ¬medios de gran prestigio internacional¬ y me di cuenta de que había un cúmulo de trabajos científicos de una enorme importancia en esta área. Descubrí por esa vía la psiconeuroinmunología.

Aprendí que el sistema inmune estaba realmente regulado por nuestros pensamientos, por el manejo de nuestras emociones, por lo que creíamos, por los eventos estresantes que ocurrían en nuestras vidas. Entonces dije: “Si yo lo hubiera sabido, no me habría enfermado”.

Decidí que había que contárselo a la gente. Le escribí al doctor Carl Simonton (autor de Sanar es un viaje) y le dije que deseaba entrenarme con él. Me aceptó.

Cuando estaba en Los Ángeles descubrí al doctor George Solomon, un médico psiquiatra, padre de la psiconeuroinmunología, profesor emérito de la Universidad de California. El doctor Solomon, por cierto, vino a Venezuela a dictar la clase inaugural de la fundación de la cátedra de Inmunología de la Escuela Vargas. Así que de new age nada. La psiconeuroinmunología es una ciencia que llegó para quedarse.

 –¿Cómo la definiría?

– La psiconeuroinmunología demostró científicamente que el sistema nervioso central (nuestra mente, nuestra psique); el sistema endocrino, que produce las hormonas, y el sistema inmunológico, que es nuestro sistema de defensa, comparten un lenguaje bioquímico común. Estos tres sistemas están en permanente comunicación entre sí: no ocurre nada en un sistema que los otros dos no lo sepan. Esta comunicación se realiza a través de moléculas, que los endocrinólogos llaman hormonas, que los neurocientíficos llaman neurotransmisores y que los inmunólogos llamamos citoquinas. El organismo realmente es una red informacional. La relevancia de esto es que si el sistema inmune es nuestro sistema de defensa, que nos protege contra microorganismos, bacterias, hongos, virus, parásitos y células tumorales, y ese sistema está íntimamente en comunicación con el sistema nervioso central (con la mente, con la psique), pues eso lo que quiere decir es que todo lo que ocurre en nuestra mente, en nuestra psiquis, va a influir directamente el sistema inmune y, por lo tanto, en la capacidad de defendernos contra microorganismos y contra células tumorales. Eso le da otra dimensión al sistema inmune.

Eso quiere decir que la forma como llevamos a cabo la vida, nuestro grado de felicidad con el trabajo, con la familia, con el medio ambiente, con el país, con la sociedad, con nuestra espiritualidad, todo eso tiene una influencia enorme sobre un sistema que es el que nos mantiene sanos.cerebro1

–¿De qué modo ocurre el debilitamiento del sistema inmune?

Cuando tú tienes un pensamiento, una creencia, un factor de estrés permanente, una emoción, se activa lo que llamamos el eje HPA: H de hipotálamo, P de pituitaria y A de adrenal (las glándulas adrenales). Al activarse éste, se producen unas moléculas que se llaman glucocorticoides, entre ellas el cortisol, una hormona del estrés. Todos los estudios que se han realizado in vivo e in vitro demuestran que el cortisol es un fuerte supresor de la respuesta inmune. Esto es por la vía neuroendocrina. Por la vía eléctrica, que también existe, se producen catecolaminas, se produce adrenalina. Este es el estrés en que vivimos: sales de tu casa, no sabes si regresas; es el estrés de los grandes ejecutivos. Esta adrenalina que se produce permanentemente también es un fuerte supresor de la respuesta inmune. Es decir que, ya sea por la vía neuroendocrina o por la vía eléctrica, produces moléculas en tus glándulas suprarrenales que te suprimen la respuesta inmune.

–Una de las creencias a las que usted suele referirse en sus artículos y talleres es la del determinismo genético.

No vamos a desconocer totalmente el componente genético. Pero cada vez se le está dando menos peso. Antes se pensaba que el ADN se encontraba en el núcleo de la célula con un candadito y de ahí no podía salir. Esa información estaba allí y no cambiaba. Se pensaba que estábamos determinados genéticamente. Hoy en día se sabe, por los estudios de la llamada epigenética, que el ADN sí cambia. En aquel sistema de creencia, en un paradigma científico como ése, no le das lugar al ambiente. La epigenética señala que sí pueden ocurrir cambios en la transcripción de esa información. El ADN está recubierto por unas proteínas llamadas histonas que, ante un evento estresante, por ejemplo, se pueden abrir y dejar expuesto el gen malo. Se trascribe, se lee y ahí es cuando viene el problema. ¿Qué es el genoma? El genoma es una biblioteca que está allí. El genoma no tiene vida por sí solo. Es una información, son libros. O tú lees ese libro que tienes allí en la mano o no lo lees. Un gen se activa cuando tú lo lees. Un libro se activa cuando tú lo lees. Puedes leer los libros prohibidos o puedes no hacerlo.

–¿En qué medida la polarización política y el clima de inseguridad que hay en el país están afectando la salud de los venezolanos?

En los últimos años ha aumentado mucho la participación en mis talleres. Una de las preguntas que hago es: “¿Por qué están aquí?”. Sin pretender que esto sea un dato científico, cuando pregunto cuántas personas sienten que el estrés les está afectando sus vidas en términos de perder el sueño, cambios en la alimentación, cambios de humor, irritabilidad, pérdida del sentido de la vida, casi 90% levanta la mano. Asisten a los talleres buscando herramientas para evitar que toda esta situación los vaya a enfermar. Uno de los temas que tocamos específicamente en una sesión es los eventos estresantes que han tenido las personas de seis meses a tres años antes de la aparición de la enfermedad. Y es cada vez más sorprendente que muchas personas -no tocamos, por supuesto, el tema político, no sería lógico en un ambiente de salud¬ refieren eventos estresantes que están ligados al entorno del país. Bien sea porque fueron despedidos ¬una de las cosas más importantes para el ser humano es el trabajo¬ o porque perdieron a un familiar a causa de la inseguridad o porque secuestraron a toda la familia. Incluso, hay personas que se han ido afuera y que se han enfermado. No es fácil afrontar un país extraño, una lengua extraña, una cultura extraña. Sí, muchos eventos estresantes que la gente menciona tienen que ver con el país.

–¿Hay algún caso que pueda comentar de algún paciente que haya logrado una conexión exitosa con su sistema inmune?

Recuerdo el caso de un estudiante de la Escuela Vargas que presentaba un cáncer mal llamado terminal, pero que tenía un sentido de la vida muy claro.

Un día, después de que se había curado, le pregunté: “¿Qué sentiste tú cuando te dijeron que te ibas a morir y qué fue lo que te hizo reaccionar?”. Y me dijo: “Doctora, nadie me puede dar plazos de vida, solamente el que está allá arriba”. Fíjate: retó el pronóstico. Y luego añadió: “Yo no me podía morir porque había cosas que yo quería hacer: yo quería graduarme de médico, yo quería tener hijos y yo quería volar en parapente”. Las tres cosas las ha hecho.

Eso del sentido de la vida cada vez cobra más fuerza. ¿Qué es lo que tú le estás diciendo a tu sistema inmune en este caso? Sistema inmune, ayúdame, yo tengo porqué vivir, yo necesito vivir, yo quiero vivir, yo encuentro alegría en vivir. ¿Qué le estás diciendo a tu sistema inmune? No producir cortisol, sino más bien endorfinas o algunos otros neurotransmisores que ni conocemos en el momento. Y el sistema inmune entiende perfectamente esa orden. El entonces estudiante de Medicina ha sobrevivido más de 15 años. Está totalmente curado.

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Fuente: http://cdch-ucv.net/contenido/3251
 


Psiconeuroinmunología: Lo que el corazón quiere, la mente se lo muestra

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Esta es una entrevista que “La Vanguardia Digital” le realizó al Dr. Mario Alonso Puig quien es Médico Especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, Fellow de la Harvard University Medical School y miembro de la New York Academy of Sciences y de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia.

Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo. “Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando”. Hay que entrenar esa mente.

Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid. Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Soy católico. Acabo de publicar Madera líder (Empresa Activa) IMA SANCHÍS – 18/10/ 2004

– Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?

-Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.

– ¿Psiconeuroinmunobiología?

-Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.

– ¿De qué se trata?

-Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.

– ¿Qué tipo de cambios?

-Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.

– ¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?

-Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.

– ¿Cambiar la mente a través del cuerpo?

-Sí. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.

– ¿Dice que no hay que ser razonable?

-Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el porqué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.

– Exagera.

-Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretacion de la realidad.

– Más recursos….

-La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con transtornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.

– ¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?

-Santiago Ramon y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metáforica. Ahora sabemos que es literal: “Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.

– ¿Seguro que no exagera?

-No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.

– ¿Hablamos de filosofía o de ciencia?

-Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.

– ¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?

-Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.

– ¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?

-El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.

– La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.

-Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, sino sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.

– Deme alguna pista.

-Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos “voy a hacer esto” y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.

– Ver lo que hay y aceptarlo.

-Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación.

Frases para tener en cuenta:

  • Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando
  • La palabra es una forma de energía vital
  • No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos
  • Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad
  • La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente
  • El mayor potencial es la conciencia
  • Lo que se resiste persiste
  • La aceptación es el núcleo de la transformación

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Fuente: http://www.vidapositiva.com/Psiconeuroinmunologia-Lo-que-el-corazon-quiere-la-mente-se-lo-muestra.html

Yo soy tu síntoma…

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Hola, tengo muchos nombres: dolor de rodilla, grano, dolor de estómago, reumatismo, asma, mucosidad, gripe, dolor de espalda, ciática, cáncer, depresión, migraña, tos, gripe, dolor de garganta, insuficiencia renal, diabetes, hemorroides, y la lista sigue y sigue. Me he ofrecido como voluntario para el peor trabajo posible: ser el portador de noticias poco gratas para ti. 

Tú no me comprendes, nadie me comprende. Tú piensas que quiero fastidiarte, echar a perder tus planes de vida, todos piensan que quiero entorpecerles, hacerles daño o limitarles. Y no, eso sería un completo disparate. Yo, el síntoma, simplemente intento hablarte en un lenguaje que comprendas. Que entiendas. 

A ver, dime algo, ¿tú irías a negociar con terroristas, tocando a su puerta con una flor en la mano y una camiseta con el símbolo de “paz” impreso en la espalda? ¿No verdad?.

Entonces, por qué no comprendes que yo, el síntoma, no puedo ser “sutil” y “suavecito” cuando debo darte el mensaje. Me golpeas, me odias, con todo el mundo te quejas de mi, de mi presencia en tu cuerpo, pero no te tomas ni un segundo en razonar y tratar de comprender el motivo de mi presencia en tu cuerpo.

Sólo te escucho decirme: “Cállate”, “vete”, “te odio”, “maldita la hora en que apareciste”, y mil frases que me hacen impotente para hacerte comprender. Pero yo debo mantenerme firme y constante, porque debo hacerte entender el mensaje.

¿Qué haces tú? Me mandas a dormir con medicinas. Me mandas callar con tranquilizantes, me suplicas desaparecer con antiinflamatorios, me quieres borrar con quimioterapias. Intentas días con día, taparme, sellarme, callarme. Y me sorprende ver que a veces, hasta prefieres consultar brujas y adivinos para que de forma “mágica” yo me vaya de tu cuerpo.

Y yo, cuando mi única intención es darte un mensaje, soy totalmente ignorado.

Imagínate que soy esa alarma con sirena en el Titanic, esa que intenta de mil formas decirte que de frente hay un Iceberg con el que vas chocar y hundirte. Sueno y sueno por horas, por días, por semanas, por meses, por años, intentando salvar tu vida, y tú te quejas porque no te dejo dormir, porque no te dejo caminar, porque no te dejo trabajar, pero sigues sin escucharme…

¿Vas comprendiendo?
Para ti, yo el síntoma, soy “La Enfermedad”.
Qué cosa más absurda. No confundas las cosas.
Y vas al médico, y pagas por docenas de consultas médicas.
Gastas dinero que no tienes en medicamento tras medicamento. Y sólo para callarme.
Yo no soy la enfermedad, soy el síntoma. 
¿Por qué me callas, cuando soy la única alarma que está intentando salvarte?

La enfermedad, “eres tú”, “es tu estilo de vida”, “son tus emociones contenidas”, eso sí es la enfermedad. Y ningún médico aquí en el planeta tierra, sabe cómo combatir enfermedades. Lo único que hacen es combatirme, combatir el síntoma. Callarme, silenciarme, desaparecerme. Ponerme un maquillaje invisible para que tú no me veas.

Y sí, está bien si ahora que lees esto, te sientes un poco molesto sí. Esto debe ser algo como un “golpazo a tu inteligencia”. Está bien si por ahora te sientes un poco molesto o frustrado. Pero yo puedo manejar tus procesos bastante bien y los entiendo. De hecho, es parte de mi trabajo, no te preocupes. La buena noticia es que depende de ti no necesitarme más. Depende totalmente de ti, analizar lo que trato de decirte, lo que trato de prevenir.

Cuando yo, “el síntoma”, aparezco en tu vida, no es para saludarte, no. Es para avisarte que una emoción que contuviste dentro de tu cuerpo, debe ser analizada y resuelta para no enfermarte. Deberías darte la oportunidad de preguntarte a ti mismo: “por qué apareció este síntoma en mi vida”, “qué querrá decirme”?.¿Por qué está apareciendo este síntoma ahora?,
¿Qué debo cambiar en mí para ya no necesitar de este síntoma?.

Si dejas este trabajo de investigación, sólo a tu mente, la respuesta no te llevará más allá de lo que has hecho años atrás. Debes consultar también con tu inconsciente, con tu corazón, con tus emociones.

Por favor, cuando yo aparezca en tu cuerpo, antes de correr al doctor para que me duerma, analiza lo que trato de decirte, de verdad que por una vez en la vida, me gustaría ser reconocido por mi trabajo, por mi excelente trabajo. Y entre más rápido hagas conciencia del por qué de mi aparición en tu cuerpo, más rápido me iré.

Poco a poco descubrirás, que entre mejor investigador seas, menos veces vendré a visitarte. Y te aseguro que llegará el día en que no me vuelvas a ver ni a sentir. Al mismo tiempo que logres ese equilibrio y perfección como “analizador” de tu vida, tus emociones, tus reacciones, tu coherencia, te garantizo que jamás volverás a consultar a un médico ni a comprar medicinas.

Por favor, déjame sin trabajo. 
¿O piensas de verdad que yo disfruto lo que hago?
Te invito a que reflexiones, cada que me veas aparecer, el motivo de mi visita.
Te invito, a que dejes de presumirme con tus amigos y familia 
como si yo fuera un trofeo.
Estoy harto de que digas:
“Ay pues yo sigo con mi diabetes, ya ves que soy diabético”.
“Ay pues ya no aguanto el dolor en mis rodillas, ya no puedo caminar”.
“Siempre yo con mi migrañas”.
Me presumes como si yo fuera un tesoro del cual no piensas desprenderte jamás.

Mi trabajo es vergonzoso. Y te debería dar vergüenza presumirme ante los demás. Cada vez que me presumes, realmente estás diciendo: “Miren que débil soy, no soy capaz de analizar ni comprender mi propio cuerpo y mis propias emociones, no vivo en coherencia, mírenme, mírenme!”.

Por favor, haz conciencia, reflexiona y actúa. Entre más pronto lo hagas, más rápido me iré de tu vida!
Atte,
El síntoma.

Fuente: Lateacher Geraly Domínguez

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Para investigar más sobre el síntoma: 

 

 

El Cambio (película completa)

EL CAMBIO (THE SHIFT) es una película que explora el viaje espiritual que hacemos en la segunda mitad de nuestra vida, cuando cambian nuestros valores, y buscamos un propósito que dé sentido a nuestra existencia y nos aporte una contribución única y personal al mundo. El Dr. Wayne Dyer nos hace de guía en una película en la que además descubriremos tres historias distintas acerca del cambio: una madre entregada a su familia que ha olvidado cuales eran sus sueños, un matrimonio que aparentemente lo tiene todo excepto lo más esencial, y un director de cine que se centra más en alcanzar el éxito, que en vivir su propia vida.

“No podemos vivir el atardecer de la vida con el mismo programa que la mañana, pues lo que en la mañana era mucho, en el atardecer será poco, y lo que en la mañana era verdadero, en la tarde será falso. El Cambio, protagonizada por Wayne Dyer y en la cual el relata de una forma muy humana sus ideas sobre el sentido de la vida, las relaciones entre las personas y la siempre presente posibilidad de que todo puede adquirir un significado. Es una propuesta para volver a descubrir nuestro verdadero yo, nuestro propósito y la vida con sentido.

Fuente: Youtube

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¿Podemos usar nuestra mente para curarnos?

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El efecto placebo es la prueba de que el cuerpo es capaz de producir sus propios medicamentos.Determinadas técnicas son capaces de desencadenar los mecanismos de la autocuración.Las pastillas placebo no contienen ningún medicamento y sin embargo producen efectos. La teoría de los médicos ortodoxos era que se trataba de sensaciones subjetivas. Cuando un paciente esperaba sentirse mejor después de tomar una medicación, a menudo era así aunque tomara una píldora de azúcar, decían. En cambio, la medicina natural ve en el efecto placebo una prueba de la capacidad de autocuración y de la influencia de la mente sobre el cuerpo. La ciencia de vanguardia está confirmando este punto de vista.

Estudios recientes prueban que los efectos del placebo pueden ir más allá de la autosugestión. Paul Pattison sufre la enfermedad de Parkinson, un trastorno neurológico mayor que le impide, por ejemplo, ir en bicicleta, una de sus aficiones favoritas. Pero puede hacerlo si toma una medicación que estimula la producción del neurotransmisor dopamina. De hecho, sin esta medicina prácticamente no puede caminar. O eso creían los médicos hasta que el profesor Jon Stoessl, de la Universidad de la Columbia Británica (Canadá), sometió a Pattison a un experimento. Le pidió que dejara la medicación. Al poco tiempo Pattison volvió a mostrar toda la intensidad de los síntomas del Parkinson. Entonces Stoessl le dijo que le volvía a dar su pastilla. A la media hora volvía a sentirse tan bien como antes de dejar la medicación… pero en realidad no había tomado su pastilla, sino otra sin sustancia activa alguna.

Pattison fue solo uno más de las docenas de pacientes a los que el doctor Stoessl dio placebo con éxito terapéutico. Y Stoessl ha demostrado que la mejoría no se debe a sensaciones subjetivas. “Un placebo puede aumentar la producción de dopamina en un enfermo de Parkinson tanto como una anfetamina en una persona sana; esto es un efecto impresionante“, afirma el doctor. Es decir, se produce un cambio real en la química del cerebro.

En el caso del Parkinson, la diferencia con el medicamento es que el efecto placebo tiene menor duración. Sin embargo, en otras indicaciones puede ser muy prolongado. Los estudios muestran que un tratamiento placebo puede evitar los ataques de pánicodurante ocho meses, los dolores de la angina de pecho durante seis y las molestias de la artritis durante dos años y medio.

El profesor Tor Wager, de la Universidad de Colorado (Estados Unidos), asegura que el cerebro puede ordenar la producción de las sustancias químicas que necesitamos, como endorfinas capaces de eliminar el dolor. Si a un paciente con quemaduras graves se le administra una inyección inocua de suero, diciéndole que se trata de un anestésico potente, se puede conseguir un efecto equivalente a unos 5-8 mg de morfina.

Wager sostiene que el cerebro, estimulado con placebo, puede dirigir órdenes al metabolismo y al sistema inmunitario y producir todo tipo de cambios bioquímicos. De esta manera puede controlar desde la cantidad de células inmunitarias a los niveles de glucosa, entre otras variables fisiológicas.

Ahora el objetivo de las investigaciones es comprender todavía mejor el efecto placebo para poder utilizarlo terapéuticamente. Según el doctor Gustavo Pacheco López, del Instituto de Ciencias del Comportamiento del Instituto Federal Suizo de Tecnología, de Zurich (Suiza), si se potencia el efecto placebo se puede reducir las dosis de analgésicos hasta un 30%.

Por otra parte, un estudio publicado en la revista Psychosomatic Medicine demostró que combinar una crema con cortisona y un producto placebo en el tratamiento de la psoriasis reduce cuatro veces la dosis necesaria para un tratamiento eficaz.

Entre las enfermedades que más podrían beneficiarse de los mecanismos de autocuración se encuentran la depresión, el pánico, los trastornos de la conducta infantil (como la hiperactividad), la úlcera gastrodúodenal, el síndrome de colon irritable, el asma, la diabetes, las dermatitis, las infecciones de las vías respiratorias superiores, el síndrome de fatiga crónica, la hipertrofia benigna de próstata, las artritis, las alergias y otros procesos inflamatorios.

¿Cómo se puede utilizar el efecto placebo para curarse?

• La empatía entre médico y paciente estimula la respuesta placebo o de autocuración. Hay que huir de las consultas de cinco minutos. El médico debe hacer un entrevista profunda, averiguar todos los factores que pueden estar influyendo sobre el paciente y suscitar su confianza en el tratamiento.

• La consulta médica debiera plantearse como un ritual de curación. Como en todo ritual, es importante la atmósfera del despacho, los colores o los símbolos. La bata blanca y el fonendoscopio funcionan como tales, pero este aspecto simbólico puede potenciarse mucho más. Por ejemplo, se puede recurrir a imágenes u objetos religiosos o artísticos o que tienen un intenso significado personal.

La actitud positiva y optimista hacia la curación la favorece.

• Reducir el estrés con técnicas de relajación aumenta la eficacia del sistema inmunitario.

• El efecto de un tratamiento se puede reproducir mediante un estímulo asociado. Esto significa, por ejemplo, que si las primeras veces que una persona asmática recurre a un spray broncodilatador siente un fuerte olor a vainilla, en ocasiones sucesivas el olor se bastará para generar el efecto del medicamento, sin el medicamento. Otra manera de aprovechar este fenómeno es alternar el uso del medicamento y el placebo, por ejemplo, una crema con cortisona y otra inocua.

• Las visualizaciones son un medio de comunicación entre niveles profundos de la mente y el cuerpo. La psicóloga Jeanne Archterberg propone la visualización en estado de relajación profunda (cuando predominan las ondas eléctricas cerebrales de tipo theta).

• La combinación de visualización y biofeedback (técnica de control de variables fisiológicas mediante monitorización) se utiliza en el tratamiento de adicciones, estrés postraumático, trastornos de personalidad múltiple, depresión, fatiga crónica o bulimia.

Aquí les dejamos una Meditación guiada para sanar…

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Fuente: Correo del Sol